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(Este reto de escritura consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Si eres nuevo por aquí, te pido que leas cuidadosamente las normas.)

Medallero

 

MEDALLA DE BRONCE; Saricarmen

 

¡Enhorabuena!

Mayo:

Fracaso, amigos y acabarás.

 

 

Cruzo los dedos por debajo del mantel mientras la presentadora nombra a los finalistas. Un coro de voces invade mi cabeza. De falsos amigos, de seres queridos bienintencionados. «No puedes vivir de escribir». «Estás abocada al fracaso». «Acabarás volviendo». La presentadora abre el sobre y pronuncia mi nombre llevándose las voces. El auditorio comienza a aplaudir. Me pellizco con disimulo, no es un sueño. Aun así, al subir al escenario presto atención a las escaleras.
Por Adella Brac.

 

Descubrí lo errática que podía llegar a ser la amistad entre los supuestos amigos que conservaba desde la infancia.
—Acabarás sola si continúas por ese camino.
—No, Pol, esto no es un fracaso, me has traicionado con mi mejor amiga. ¡Eres un cerdo!
Compungido, agachó la cabeza y respondió:
—Lo siento, Laura, la he fastidiado. Que seas muy feliz.
Ni siquiera me molesté en responder, me di media y desaparecí de su vida para siempre.
Por Nuria de Espinosa, del blog Entre luces y sombras.

 

Después de tantos años en la empresa, me despidieron sin ninguna consideración. Motivos económicos alegaron, pero a mí no me tranquilizaba esa justificación. Me lo tomé como un gran fracaso en mi vida profesional y aquello me aproximó a una depresión. Menos mal que tengo grandes amigos que no paraban de animarme y decirme:
—Todo pasa por algo, no te preocupes, acabarás encontrando un trabajo mejor.
Y así fue.
Por Mayte López, del blog Imágenes que escribo.

 

«Si no le dices algo pronto, acabarás lamentándolo», me dijo mi hermano esa mañana. Por la tarde tomé la bicicleta y pedaleé. Sudando timbré a su puerta, mientras me limpiaba la cara con la manga. Sale y me saluda, la tomé de la mano, con la garganta seca y el corazón a mil siento temblar su mano en la mía. «¿Quieres ser mi novia?» Fue difícil dar el paso para dejar de ser amigos. El temor al fracaso siempre en el fondo de mi mente. Por suerte, ella dijo «¡Sí!»
Por Jose Torma, del blog Cuentos, historias y otras locuras.

 

El futbol es un generador de emociones (como seguro habrá dicho en alguna rueda de prensa algún entrenador argentino). Tanto como un libro, una obra de teatro, una película, o una canción. La diferencia es que el fracaso, por ejemplo, de tu equipo, lo acabarás sufriendo como propio. Pero eso sí, rodeado de tus amigos, que jamás te dejarán caminar solo, aunque no seas del Liverpool.
Por Lorenzo.

 

¿Se me ha extraviado la inspiración?, ¿soy un fracaso?, ¿acaso se ha diluido o son imaginaciones mías? Miro atrás y escucho pisadas de un ejército al ataque: centauros y ogros, luces y sombras, amigos y enemigos. A resguardo me encuentro en posición defensiva, aunque quizá un buen ataque… ¿Acabarás de una vez de lamentarte?, me digo… No sé… Bueno, siempre puedo escribir una historia rutinaria y luego acoplarle algunos efectos especiales.
Por Luis J. Goróstegui, del blog Observando el paraíso.

 

Me encontraba hundida tras el fracaso de mi gran proyecto. Mi obra maestra no había tenido éxito. Por suerte mis amigos me apoyaban y me animaban. Aún recuerdo su palabras.
—Acabarás triunfando
Y así fue. Mi último libro es un best seller junto a los otros siete.
Por Do.lobera, del blog Do.lobera.

 

―Ten cuidado, princesa, o acabarás igual que el duque y el chambelán. Los accidentes parecen propagarse por palacio como el fuego en un bosque.
Cuando la princesa había llamado al doctor, dudaba de que pudiera estar implicado en las muertes; ahora no podía ignorar la amenaza que le había lanzado. Al menos, esto le confirmaba que su investigación no había sido un fracaso, que estaba en el buen camino, solo tenía que encontrar el móvil. Iba a necesitar al escribano… y no eran amigos.
Por Anabel Samani, del blog Anabel Samani.

 

Nunca lo hubieses imaginado. Todos juntos de nuevo. Con verdadera ilusión tus viejos amigos brindan por ti.
Ahora sí están dispuestos a compartir el fruto de tu éxito.
Nada que ver con la época en la que el fracaso pudría con su aliento todo lo que tocabas.
Al borde de las lágrimas, brindas por ellos, en un momento acabarás con todos y las funerarias podrán retirar los despojos.
Por Ángel.

 

El candado no cedió. Sin embargo, el escándalo que hizo por el golpe aterró a los amigos. La misión fue un fracaso y casi todos los niños huyeron. Jerome fue la excepción. La curiosidad le impidió moverse. Segundos después, un anciano se acercó a la vieja reja. El viejo intentó alcanzar al niño, pero su mano se desvaneció al atravesar la verja. —¡Algún día acabarás de este lado, renacuajo malcriado! —le gritó el fantasma al chico mientras volvía a su tumba.
Por Francisco Velandia, del blog Pacho escribe.

 

Lo nuestro estaba destinado al fracaso desde el principio. Y no es que no lo intentáramos. Desde el principio, ambos pusimos todo nuestro empeño, nuestro tiempo, y nuestra pasión para que esto funcionara. Al final, decidimos que nuestras diferencias eran irreconciliables y nos separamos. Ya me lo había advertido mi hermana mayor: si haces un trabajo en equipo con amigos, acabarás enojada con ellos.
Por Hannelore Adler Gailwin, del blog En la cabeza de un vaquicornio.

 

—¡Eres un fracaso! —le gritaba su madre casi a diario—. Sigue así y jamás podrás tener amigos. Con tu actitud te has de morir de puro amargado y solo.
Años más tarde la madre no tuvo vida para ver que a su hijo lo honraban entregándole el Premio Nobel de la Paz.
Por Sonia Nievas.

 

Los amigos llegaron al lugar de memorables atardeceres, Palmar de Ocoa, las compras a la cocina y las cervezas a la nevera, ubicaron sus habitaciones y se instalaron. Luego, sentados alrededor de la piscina, frente al mar, con una cerveza, vieron unos delfines saltando y Jenifer corrió a buscar cámara o teléfono, pero fracasó, los delfines se marcharon. Paciencia, acabarás haciendo videos y fotos espectaculares, le dijeron sus amigos. Entre música y risas esperaron el atardecer.
Por Minerva Hernández.

 

Nunca sabes cómo acabarás el día, de celebración con los amigos o haciendo horas de más como penitencia por un fracaso. Ni lo primero es tan provechoso, ni lo segundo es una calamidad. Al fin y al cabo, Van Gogh en vida vendió solamente una pintura, pero los continuos altibajos hicieron crecer su maravilloso arte. Por supuesto hay que evitar caer en la desesperación, es muy inoportuno cortarse una oreja si no estás loco.
Por Carles Leo, del blog Curioso por vocación.

 

Él se afana en ayudar a sus amigos, siempre disponible para lo que quisieran. A los ojos del reto es un pringado, pero él se esfuerza cada día en su trabajo, cae en el fracaso y se levanta. Cada crisis, una oportunidad de mejorar. «Acabarás en los corazones de todos». Fue lo que su difunta madre le legó aquel día.
Hoy un siglo después, su memoria sigue siendo recordada.
Por David Coloma García, de Blog de poesía y relatos.

 

Esa voz repiqueteaba en su cabeza “acabarás solo” le decía y él sacudía a un lado y otro con fuerza para ahuyentar el mal augurio. La búsqueda de amigos no había tenido mucho éxito, o tal vez si, la foto publicada en su perfil mostraba un alegre grupo a su alrededor en la fiesta, pero la noticia desveló su fracaso, ayer la fiesta había sido suspendida.
Por Carmen, del blog Propuestas and made.

 

Vivir. Mi vida ha estado marcada por el fracaso, sin pausa, sin descanso. De un fracaso en el amor pasaba a otro con los que creía mis amigos y, sin darme tiempo a recuperarme, mis negocios se iban al carajo, económica y profesionalmente.
—Acabarás viviendo en una cueva, como un ermitaño, comiendo raíces y con la única compañía de un perro –me anunció preocupada mi madre.
Mientras tanto, no dejo que nada me intimide y quizá… insistiendo…
Por Mercedes Menéndez Aguirre.

 

Cuál sería el fracaso a lo largo del camino recorrido, cómo sería haber pasado diferentes etapas de la vida, cómo sería un corazón sin haber compartido esa amistad que es como un sacramento de amor, donde se comulgan alegrías, tristezas, risas, llantos, cansancios, miedos, desengaños, frustraciones, música y canto. Acabarás por entender que sembrando amor se cosecha AMIGOS, esas personas tan necesarias que están con solo extender la mano.
Por Diana Rosa Conti.

 

«El plan de invasión de la guarida corsaria había conducido a un estrepitoso fracaso. La mayor parte de los galeones que formaban la flota habían sido arrastrados a las profundidades y, con ellos, muchos de sus mejores amigos. Una vez a salvo en su nave, oteando en la lejanía, recordó el consejo de su segundo de a bordo: “Reacciona, capitán, o acabarás cargado de cadenas”»
Por Daniel A.M., del blog La narrativa de Daniel A. M..

 

Acabarás por entenderlo, aunque todavía no. Aún exhibes en tus labios una sonrisa confiada, pero pronto asumirás que él y tú no sois amigos. Que, por mucho que intentes ahondar en su supuesto corazón de oro, él solo es lo que parece. Una noche lo descubrirás. Cuando tu cuerpo yazca ensangrentado a sus pies y tu alma lo sobrevuele, lo comprenderás. Y entonces ya será demasiado tarde para reconocer que has errado y que tu labor redentora ha sido un completo fracaso.
Por Aurora Rapún Mombiela, del blog La historia está en tu mente.

 

Acabarás y comenzarás de nuevo; no hay escapatoria. El ciclo de la vida es un juego donde los amigos pasan de largo, una larga despedida para hombres y mujeres, un círculo donde el fracaso repite de curso. Todos los viajes son relativos, pero la existencia parece insistir sin descanso. Irás y luego vendrás; no hay salida. Y antes de que todo haya acabado, sabrás.
Por Juan Fernández Vicente, del blog «Versos».

 

Jamás acabarás lo que te propones, eres un fracaso, un perdedor, me decían los compañeros de colegio. Naturalmente los dejé olvidados. Yo persistía. No era fracaso, era un error, un fallo. De estos se aprende. Más de lo difícil que de lo fácil. ¿Cuántos comienzos he reemprendido en estos años? De cada uno he aprendido algo más. Ahora los amigos me dicen que mi tiempo se acaba y yo me pregunto si lo habré conseguido.
Por Isan, del blog Una capa de barniz.

 

Había una vez dos amigos, un conejito y un zorro. Cada tarde de verano jugaban al escondite por el bosque, el conejito era muy bueno y el zorro sólo conseguía un fracaso tras otro. Un día sin que se diera cuenta, el zorro le colgó de la cola una flor de lavanda para poder seguirle el rastro. «Tris, tras, con tu suerte acabarás» canturreaba mientras olfateaba el aire. «Tris, tras, con tu suerte acabarás» y se acercaba más. «Tris, tras». Saltó dentro del tronco viejo y… «¡te encontré!»
Por Nahhnnuk.

 

Hizo un balance de su vida y sintió que no había sido un fracaso, como le auguraron sus padres cuando les contó que el baile era su pasión y no las labores agrícolas que debía realizar diariamente. «Acabarás señalado por todos; tus amigos te abandonarán», dijeron molestos. Sin embargo su tesón, esfuerzo e interés rindieron frutos. Vivía feliz y satisfecho. La fama no le quitaba el sueño. No necesitaba más.
Por Saricarmen, del blog Desde el cielo.

 

Veo dibujos e imágenes en las más pobres de las chozas y en las más sucias de las esquinas. La noche está más viva y coloreada que el día y trazo remolinos con mis pinturas, pero voy por el mundo de fracaso en fracaso y me digo para animarme «acabarás siendo rico y famoso». Tengo amigos, pero mi mejor apoyo es mi hermano. Llueve, lloro y dudo. Ya corté parte de mi oreja izquierda, aún no he vendido ni un solo cuadro. No sé si pegarme un tiro.
Por Aurora Roger Torlá.

 

Mi familia sentenció: «Acabarás arrastrando el mayor fracaso de tu vida». Sin embargo, algunos buenos amigos me han dicho que me atreva a intentarlo, porque si no siempre me arrepentiré. La verdad es que dar un cambio tan radical es difícil, nunca tienes la certeza de cómo va a salir. Y si esa decisión lleva aparejado irse a vivir a la primera colonia marciana sin billete de vuelta, sabes que te la juegas. En dos días debo responder.
Por MJ RU1Z, del blog Eleea Books.

 

Después de intentarlo por activa y por pasiva, nada salió bien. Todo un golpe de realidad. En ese momento solo escuchaba las voces de todas las personas que dijeron : «Acabarás en bancarrota», «Será un absoluto fracaso». Ahora que sus palabras se hicieron realidad y me encuentro superado, otras frases llegan a mí, expresiones de apoyo que vienen de personas que creyeron en mí, esos que son familia y amigos. Los mismos qué me ayudan cada día a salir adelante.
Por Avalle Rei, del blog El mundo de Avalle Rei.

 

Dicen que en el fracaso hasta sin amigos acabarás. Y lo cierto es que esto es así, pero solo si la amistad era interesada y no verdadera. La vida es un camino que es preferible hacerlo bien acompañado aunque, si no es posible, tampoco está mal disfrutar del paisaje. La Soledad es la única compañera que siempre está ahí, por mucho que la queramos traicionar; pero hasta en el peor momento, con un poco de humor e imaginación, a nuestro gusto la podremos vestir y hasta dar conversación.
Por jm vanjav, del blog jm vanjav hasta en 500 palabras +

 

Desde que enfermaste, ves la vida pasar a través de la ventana. Crees que el mundo ha encogido y tiene el tamaño de tu casa. Familia y amigos te añoran, pero no dejas de soñar que volverás a ser tan independiente como antes. Que disfrutarás de la jubilación viajando por el mundo. Que jugarás con tus adorados nietos. Que no acabarás rindiéndote ante el fracaso siempre que permanezcan abiertas las puertas del balcón, por si un golpe inesperado de viento les da alas a tus cenizas.
Por Pilar Alejos, del blog Versos a flor de piel.

 

Tras una larga persecución, se detuvo en medio de un cruce mal iluminado. Un zeta le pisaba los talones desde hacía un rato, pero al fin le había dado esquinazo.
«¡Menudo fracaso!», pensó.
Sus amigos lo habían dejado tirado en la puerta del banco que estaban atracando. Él cubría la retirada y ellos, sin pararse a esperarlo, salieron pitando con todo el botín sin volver la mirada.
—¡Cabrones! —gritó a pleno.
«Acabarás mal si no cambias de compañías».
—Ahora no, madre. No es el momento.
Por Dani el Rojo.

 

«Él no es para ti, Acabarás por dejarlo. Se lo repetía todo el mundo, amigos, familiares, conocidos y saludados. Pero todos se equivocaban. Decían que ese chico no era para ella, que era muy rarito, demasiado callado para alguien tan extrovertida como ella. Sus relaciones habían sido un completo fracaso. Pero con él no, él era su complemento ideal, ella los atraía y él los mataba y después, los dos juntos, en pareja, se deshacían del cuerpo y a por el siguiente. Su pareja ideal…».
Por Sònia G. Puchal.

 

La noche fue un fracaso total. Tan solo queríamos gastarte una broma de amigos. Y eso que tu novia te advirtió: «Ves con cuidado o acabarás partiéndote la cabeza». Tú que siempre habías presumido de tus cualidades como nadador. Pero es que era de noche y estaba todo muy oscuro. Y, además, nos habían dicho que podíamos utilizar la piscina del jardín y que no estaría vacía.
Por Javier Puchades, del blog El decantador de letras.

 

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