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(Este reto de escritura consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Si eres nuevo por aquí, te pido que leas cuidadosamente las normas.)

Septiembre:

Concurso, malos y vuelve.

 

 

Me lo acaban de decir: vuelve el concurso. Regresa la rutina de pesarse dos veces al día, agotarse en el gimnasio y el control férreo de los hidratos. Tengo que volver a ganar. Miss Arizona me ha dicho que antes las reglas eran diferentes, que la costumbre de condenar a muerte a las perdedoras se instauró en 2057, tras una década de malos datos de audiencia. Funcionó. Los ingresos del evento suben año a año. Los del cementerio también.
Por Adella Brac.

 

Siempre decimos que los buenos tiempos volverán, pero al final, también vuelven los malos. Es ley de vida, después de la lluvia sale el sol, pero después del sol vuelve a llover. Es como en los programas que echan por la tarde en la tele. Pasan de una noticia trágica a una chistosa sin solución de continuidad, eso sí, cambiando los contertulios el emoticono de triste al de risa como si fuera un concurso de cretinos.
Por Lorenzo.

 

«El concurso de diseñadores de cosmonaves, convocado por los astilleros de planeta capital del cuadrante, representa una gran oportunidad para él, puesto que el premiado recibe una nave construida según sus planos. Pero tendrá que superar la influencia de los empresarios con malos procederes y, además, el intento de captación por parte de la Hermandad que, aun golpeada por las autoridades, siempre vuelve a renacer…»
Por Daniel A.M., del blog La narrativa de Daniel A. M.

 

Cae la tarde y la luz del sol se evapora con el crepúsculo. El concurso ha sido cancelado. Salgo al balcón y el suelo ya siente la brisa que el frío invierno arrastra. Mi cuerpo tiembla. Tengo escalofríos. Recuerdo los malos augurios… y si vuelve y […] no, no puedo pensar en ello. Mi corazón reclama quietud, pero las dudas asaltan mi mente y solo encuentro soledad; la tristeza me invade. Qué remembranza más amarga. ¿Por qué sufro inseguridad? Quisiera no tener que pensar.
Por Nuria de Espinosa, del blog Entre luces y sombras.

 

Oscuridad. Desasosiego. Escucho un ‘bong’ largo y lúgubre, oxidado, triste. Alguien se acerca. «Sssssh», me chirría al oído; me ofrece una taza humeante; «bebe», me dice. «Sufrirás como en un concurso cruel», añade, y se marcha rechinando los pies como una tiza sobre una pizarra vieja. Vuelve el silencio… No… A lo lejos distingo dolor. Un sudor frío me recorre la médula. Ya es tarde, llegan los malos; «debí comportarme mejor cuando estaba vivo».
Por Luis J. Goróstegui, del blog Observando el paraíso.

 

Las manos le tiemblan. Pueden ser los nervios al estar en la final del concurso de matemáticas. Sin embargo, es miedo a ser descubierto. Él era del grupo de malos estudiantes y ahora está demostrando nuevas habilidades. Muchos dudan de él. Tienen razón. Dicen que la gente no se vuelve inteligente de repente, pero él está haciendo algo que nadie más hace. Él escucha al fantasma de su abuelo, recién fallecido, quien le dicta todas las respuestas.
Por Francisco Velandia, del blog Pacho escribe.

 

Veo como Rufus vuelve con el rabo entre las piernas, las orejas bajas y el pelaje todo sucio. Se ve que ha pasado malos tiempos y el pelaje todo sucio. Se ve que ha pasado malos tiempos desde que se escapó de casa. Qué mala idea fue rodar ese concurso en el jardín. Rufus se asustó y con todas las puertas abiertas huyó. Menos mal que ha encontrado el camino a casa, conmigo.
Por Do.Lobera, del blog Do.Lobera.

 

El concurso promete la gloria a aquel que consiga sobrevivir. El hombrecillo piensa, erróneamente, que, aunque nunca ha ganado nada, esta vez puede triunfar. En los ensayos televisados, los resultados son malos, el público se vuelve loco en las votaciones. En el momento de la verdad, tarda dos minutos en quedar sepultado bajo las pisadas de los concursantes más fuertes. Como se preveía, el crecimiento es exponencial. Cuanto más profundo caen los débiles, más alto sube la audiencia.
Por Aurora Rapún Mombiela, del blog La historia está en tu mente.

 

Los mensajes no terminaban de llegar y soportar el calor con los malos pronósticos resultaba cada vez más arduo. «Pronto vuelve» recordó, y casi sin avisar, el día llegó. Su aventura acabó y como en un concurso su premio consistió en pupilas colmadas de lagos, bosques, atardeceres y risas compartidas. Ahora sueña con volver.
Por Carmen, del blog Propuestas and made.

 

Avanza lentamente, cuidando sus pasos. Poco le importa que lo vean con malos ojos. El asesino siempre vuelve al lugar del crimen. El set esta apagado y en silencio revisa las armas una vez más. Las puntas blancas de las balas le aseguran que son salvas. El accidente no fue enteramente su culpa. Si estaba tomado y no inspeccionó la pistola; pero fue idea de la actriz jugar a la ruleta rusa, sin saber que es un concurso que puedes ganar o perder, más si se juega con un tramposo.
Por José Torma, del blog La historia está en tu mente.

 

Dicen que vuelve el Hombre del Saco… Conocí a tipos malos como el señor Lobo, el Serpiente, el Piraña, el Tiburón, la mujer Tarántula, pero el que ganaría el concurso sería el diabólico director del hospital en el que trabajé. Se apellidaba Víbora. Era violento, autoritario, iba con cuello estirado mirando hacia arriba. Jamás respondía preguntas… Me fui de allí por no verle. Poco después le atravesaron seis rayos. Murió electrocutado. Nadie del hospital lamentó su ausencia.
Por Aurora Roger Torlá.

 

Vuelve a mi memoria la primera vez, la ilusión con la que entregué el trabajo y el poco interés que suscitó en el jurado. No desistí ya que conocía mi potencial pero, tras tantos fracasos, ya no deseo participar en ningún nuevo concurso más porque dudo que estén debidamente capacitados esos tribunales de buenos y malos jueces que resuelve si mis obras, las que tanto me han costado desarrollar, sean merecedoras de un premio. Encontraré otra fórmula de reconocimiento. ¡Que se preparen!
Por Mercedes Menéndez Aguirre.

 

Es el momento de admitir que los malos tiempos llegan a todas partes. También aquí, a pesar de la lejanía. Cuando me enteré de que se había convocado un concurso para ganar unas cuantas plazas en la colonia, estuve a punto de dimitir. Luego, lo pensé mejor. «Vuelve a intentarlo —me dije—, o será el fin». Y no me he pasado casi cincuenta años levantando este lugar en mi amado Marte, para estropearlo ahora, tan cerca del éxito final.
Por MJ RU1Z, del blog Eleeabooks.

 

Vuelve, me dijo con voz trémula, son malos tiempos incluso para nosotros, los blancos. El desolador viaje de regreso me abrió los ojos. Sólo pájaros, muchos pájaros y ningún ser humano. Aquella pintura inacabada, un retrato de mi madre, debe seguir en el estudio, sobre el caballete, cubierta de polvo, esperando algún concurso que nunca se celebrará. No me hago ilusiones, mi único consuelo es poder despedirme de ella.
Por Carles Leo, del blog El páramo de Carles Leo.

 

Cada septiembre vuelve la feria y mi padre siempre gana algún premio en el concurso de ganado. Él está orgulloso de sus ovejas y no puede creer que tras años malos en lo agrícola, comience el declive ganadero. Se lo habrán comido las ovejas, dijo al ver que no había cartel de premio en su stand. Papá las ovejas no comen papel, respondí. Y me comí mis palabras cuando vi el orgullo reflejado en sus ojos y la copa en las manos.
Por Amparo Rodríguez Frías.

 

La vida es un concurso de personas que van y vienen; sin embargo, nadie que se fue, vuelve. El camino de la vida conlleva buenos y malos momentos, días llevaderos, jornadas extenuantes. La existencia tiene un extraño equilibrio que, en ocasiones, despida a los concursantes de tan trivial juego. No obstante, lo importante es jugar: tirar los dados, intuir cuál será tu próximo movimiento, apostar al número correcto. Hoy es un buen día para jugar. ¡Juguemos!
Por Juan Fernández Vicente, del blog «Poemas».

 

Rafa pensó si había un lugar donde los concursos fueran limpios, donde el mérito triunfase sobre la demagogia, donde el servicio fuese la insignia de los elegidos. Mientras pensaba todo esto, llegó a la urna, depositó su voto y a esperar que en este concurso los malos no lo sean tanto como en el anterior. Vuelve a casa deseando que regrese el espíritu del 78.
Por David Coloma García, del blog Blog de poesía y relatos.

 

Se apoderan de mí los malos recuerdos de la última vez y vuelve el temor a fracasar cuando me enfrento de nuevo al concurso que podría cambiar mi vida. Aprieto las manos en un puño y respiro profundamente hasta notar que los nervios se disipan. Todavía no han dicho mi nombre y ya espero mi turno entre bambalinas. Aclaro mi garganta una vez más y muerdo mi lengua como estrategia para producir más saliva y no quedarme con la boca seca como el año anterior. Esta noche debo ganar. Dicen.
Por Edith T. Stone, del blog Tahis.

 

Todo vuelve. Todo comienza de nuevo. Aunque los acontecimientos hayan sido malos, de esos que nos dejan sin ganas, sin ánimo, con dolor y tristeza; o nostálgicos y el andar nos cuesta mucho; en el concurso de la vida, ese que hacemos todo por participar, ese en el que nos anotamos para seguir concursando a cada rato, más allá de edades y sin más reglas que seguir amando; siempre hay algo para dar y volver cada día a empezar.
Por Diana Rosa Conti.

 

Al atardecer se celebró el concurso de cometas voladoras en la isla Beata, a 20 minutos de la playa Paraíso, en la provincia de Barahona. Todos los participantes llegaron en botes por toda la costa de la isla. La cometa que subiera más alto y permaneciera hasta finalizar el concurso sería la ganadora. El grupo del lado este calificado como los malos pusieron navajas en las colas. Al final, quedaron dos participantes y el concurso vuelve a celebrarse el siguiente fin de semana .
Por Minerva Hernández.

 

¡Este invierno vuelve el concurso más esperado de la tele! ¡Disfruta de las noches de domingo con nosotros! Tendremos risas y llantos, momentos buenos y malos, en tu programa favorito: ¡La vida es!. Esta temporada con más extras y sorpresas. ¡No te lo puedes perder! Contáctanos si deseas participar y ganar el premio; ¡tu vida! (Recuerda, el programa no se hace responsable de las muertes durante el concurso)
Por Nahnnuk.

 

En septiembre, como cada año, el otoño vuelve y con él algunos malos recuerdos. Durante mi época escolar era todo un desafío (al menos hasta las vacaciones de Navidad) cambiar esos días de playa y el cine de las diez, por las siete horas del instituto de lunes a viernes. En cambio, durante mi último año de secundaria, me lo tomé como un concurso de supervivencia a sabiendas de que mi vida cambiaria; en la formación profesional, todas, todas las tardes, las tendría libres.
Por jm vanjav, del blog jm vanjav hasta en 500 palabras +

 

Entraron en la sala en silencio, mirándose unos a otros con cierta desconfianza. Esperaban no encontrarse a nadie conocido, nadie quiere asociar a esto a un amigo de la infancia, un compañero de trabajo o una ex-pareja. Los malos tiempos han traído necesidades y el concurso es una de las pocas salidas. En las calles todos saben que quien gana no vuelve, pero necesitan pensar que es para bien. No hay marcha atrás una vez se cierran las puertas, comienza el concurso por la libertad.
Por Antonio Jimenez, del blog Escribe y golpea.

 

Es el último día del mes. Sabe que no es un concurso ni se obtienen lugares. Quizás algunos relatos pudieran considerarse malos ante la singularidad y belleza de otros, pero cumple a cabalidad su objetivo: la invita a escribir. Como canicas en un vaso Ana agita las tres palabras y se vuelve a producir la magia. Se concentra. Escribe y presiona: enviar. ¡Gracias Reto 5 líneas del blog de Adella Brac!
Por Saricarmen, del blog Desde El Cielo.

 

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